|
Ja! nadie es "un poco" algo.
Lo digo así: nadie es "un poco muerto" o "un poco vivo": es un ejemplo extremo ("¿un poco preñada"? :p)
El resto de nuestras vidas transcurren en "formato analógico", vamos pasando de una "categoría" a otra en forma casi imperceptible. ¿quién dice cuándo una niña pasa a ser mujer? ¿la primera menstruación?
Oh,si fuera tan fácil...lo único que indica ese cambio es que la naturaleza abre una puerta (y las madres corremos a cerrar todas las otras).
¿Quién pasa a ser "madura" o "madurita" al 100%? ¿acaso no somos en parte niñas, en parte adolescentes, en parte mujeres muy mujeres, en parte ancianas?
Las clasificaciones son arbitrarias...y siempre hay un "taxónomo" que encuentra una clasificación nueva.
Menos etiquetas y aposta a que el mundo empieza a ser mejor (empezamos por "maduritas", "jovencitas", y de a poco vamos cayendo en la discriminación de todo y de todos...
Lo de vocación de enseñar...hum.
Tal vez, si definimos "vocación", lo podamos entender mejor.
Para mí el enseñar es sacar fuera lo poco que tenemos para que el otro pueda/quiera recibirlo, y también yo pueda atisbar un poquito del "otro" y así ser más yo...
Algo peculiar la definición de "enseñar", podéis decírmelo.
Otra (ir)reflexión: el "mete y saca" es para los "de acá" un muestreador (de suelos, o de la sustancia que sea) y conocido vulgarmente como "pinchabifes", palabra cuyo origen me es del todo desconocido ...
|